cubo

viernes, 14 de marzo de 2008

CONCENTRANDOSE EN EL HARA

Centrándose en el Hara
"Concentra la energía en el Hara, el punto que está cinco
centímetros por debajo del ombligo. Ese es el centro por el que uno
entra en la vida y es el centro donde uno muere y sale de la vida.
Por tanto, es el centro de contacto entre el cuerpo y el alma. Si
sientes una especie de desplazamiento de izquierda a derecha y no
sabes dónde está tu centro, esto indica simplemente que no estás más
en contacto con tu Hara, así que tienes que crear ese contacto.

Cuándo: Por la noche, antes de dormir/por la mañana al despertar
Duración: 10-5 minutos.
Primer paso: Localiza el Hara
Acuéstate en la cama y pon tus dos manos cinco cm. debajo del
ombligo y presiona un poquito.
Segundo paso: ¡Respira profundamente!
Empieza a respirar, a respirar profundamente. Sentirás cómo ese
centro sube y baja con la respiración. Siente toda tu energía allí
como si te estuvieras encogiendo y encogiendo y encogiendo y
existieras allí solamente, como un pequeño centro, como una energía
muy concentrada.

Tercer paso:¡Céntrate mientras duermes!
Quédate dormido mientras lo haces; eso servirá de ayuda. Entonces,
el centrarse persiste toda la noche. Una y otra vez el inconsciente
va y se centra ahí. Entonces, a lo largo de la noche, sin que tú lo
sepas, tendrás de muchas maneras un contacto profundo con el centro.

Cuarto paso: Conecta otra vez con el Hara
En la mañana, cuando sientas que ha pasado el sueño, ante todo no
abras los ojos. Pon otra vez tus manos allí, presiona un poquito,
empieza a respirar, siente el Hara nuevamente. Haz esto por 10-5
minutos y luego te levantas.

Haz lo anterior cada noche, cada mañana. En un plazo de tres meses
empezarás a sentirte centrado.

Es muy esencial tener un centro; de otra manera uno se siente
fragmentado, entonces uno no está integrado. No es más que un
rompecabezas, muchos fragmentos y no una gestalt, no un todo. Es un
mal asunto, porque sin un centro, una persona puede demandar pero no
puede amar. Sin un centro tú puedes seguir haciendo cosas rutinarias
en tu vida, pero no puedes ser creativo. Vivirás al mínimo. El
máximo no será posible para ti. Sólo al centrarse vive uno al
máximo, en el cenit, en la cumbre, en el clímax, y ésa es la única
forma de vivir la vida de verdad.

Por ejemplo, habrá menos pensamientos, porque la energía no se irá a
la cabeza, se irá al Hara. Entre más pienses en el Hara, entre más
te concentres allí, más encontrarás una disciplina surgiendo en ti.
Eso viene naturalmente, no tiene que ser forzado.

Entre más atento estés al Hara, menos tendrás miedo de la vida y de
la muerte, porque este es el centro de la vida y de la muerte. Una
vez logras sintonizar con el centro del Hara puedes vivir
valerosamente. El valor sale de allí: menos pensamientos, más
silencio, menos momentos descontrolados, disciplina natural, valor y
arraigo, un enraizar".

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